Escucha, Señor, mi voz y mis clamores y ven en mi ayuda; no me rechaces ni me abandones, Dios, salvador mío.
Oremos:
El rey de Babilonia se llevó cautivos a Joaquín y a todo el pueblo de Judá
Lectura del segundo libro de los Reyes
Joaquín tenía dieciocho años cuando subió al trono, y reinó tres meses en Jerusalén. Su madre se llamaba Nejustá, hija de Elnatán, de Jerusalén. Joaquín, igual que su padre, hizo lo que el Señor reprueba.
Del salmo 78
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.
Dios mío, los paganos han invadido tu propiedad, han profanado tu santo templo y han convertido a Jerusalén en ruinas.
Han echado los cadáveres de tus siervos a las aves de rapiña, y la carne de tus fieles a los animales feroces.
Hemos sido el escarnio de nuestros vecinos, la mofa y la burla de los que nos rodean. ¿Hasta cuándo, Señor, estarás enojado y arderá como fuego tu ira?
No recuerdes, Señor, contra nosotros las culpas de nuestros padres. Que tu amor venga pronto a socorrernos, porque estamos totalmente abatidos.
Para que sepan quién eres, socórrenos, Dios y salvador nuestro. Para que sepan quién eres, sálvanos y perdona nuestros pecados.
Aleluya, aleluya.
La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
Dios nuestro, que en estos dones que te presentamos has otorgado al ser humano el pan que lo alimenta y el sacramento que da nueva vida, haz que nunca llegue a faltarnos este sustento del cuerpo y del espíritu.
El misterio de nuestra salvación en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.
Una sola cosa he pedido al Señor y es lo único que busco: habitar en su casa todos los días de mi vida.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
24, 8-17
En aquel tiempo, subió contra Jerusalén el ejército de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y sitió la ciudad.
Nabucodonosor llegó a la ciudad mientras sus hombres la sitiaban. Entonces Joaquín, rey de Judá, junto con su madre, sus servidores, sus jefes y sus funcionarios se rindieron al rey de Babilonia, y éste los hizo prisioneros. Era el octavo año del reinado de Nabucodonosor.
Nabucodonosor se llevó de Jerusalén todos los tesoros del templo del Señor y los del palacio real. Destrozó todos los objetos de oro que Salomón, rey de Israel, había hecho para el templo conforme a las órdenes del Señor.
Nabucodonosor llevó al cautiverio a toda Jerusalén, a todos los jefes y hombres de importancia, con todos los carpinteros y herreros en número de diez mil, y sólo dejó a la gente pobre de la región. También llevó cautivos a Babilonia al rey Joaquín con su madre, sus mujeres, los funcionarios de palacio y toda la gente valiosa, todos los soldados, en número de siete mil, los carpinteros y herreros, en número de mil; todos los hombres aptos para la guerra fueron deportados a Babilonia.
Y en lugar de Joaquín , Nabucodonosor nombró rey a un tío de éste, Matanías, a quien le puso el nombre de Sedecías.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.Aclamación antes del Evangelio
El que me ama cumplirá mi palabra, y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
Aleluya.Evangelio
7, 21-29
"No todo el que me diga: "¡Señor, Señor!", entrará en el reino de Dios; sino el que cumpla la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán:
"¡Señor, Señor!, ¿no hemos profetizado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho muchos milagros en tu nombre?"
Entonces yo les diré: ¡Nunca los he conocido. Aléjense de mí los que han hecho el mal!
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra la casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra la casa y la arrasaron completamente".
Cuando Jesús terminó de hablar, la gente quedó asombrada de su doctrina, porque les enseñaba con autoridad, no como los escribas.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Por él, que es tu Palabra, hiciste todas las cosas; tú nos lo enviaste, para que hecho hombre por obra del Espíritu Santo y nacido de María la Virgen, fuera nuestro Salvador y Redentor.
Cristo, en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la resurrección, extendió sus brazos en la cruz y así adquirió para ti un pueblo santo. Por eso, con los ángeles y los santos, proclamamos el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión